Aunque se corra el tío, la japonesa tiene ganas de más.

La asiática no se anda con chorradas, ni preliminares necesita la guarra antes de tener un cipote dentro de su chocho. Como a la chica no le gusta el sexo oral, el chaval ata a la nipona a un sillón, eso si, lo hará después de eyacular en su vagina. Es el turno de la zorra oriental de tener un orgasmo, así que le insertarán juguetes en su concha hasta el final.
Hawk / 21:60 /
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Categorías: Corridas.