Masturba a una oriental levantándola por una pierna.

Esta japonesa, como la mayoría de orientales, emite señales contradictorias. No podría adivinar si está disfrutando porque su cara tiene una mueca que expresa rechazo, pero gime como una gata en celo.
El hombre desde luego no la trata con mucha delicadeza. La levanta por una pierna como a un pez recién sacado del mar y la obliga a tragarse su polla entera.
jacobof81 / 26:15 /
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