Me corro en la boca de una criada nipona sedienta.

Unos amigos y yo contratamos los servicios de una criada japonesa muy especial.
Se sentó en el suelo con su cofia y un uniforme que dejaba sus bonitos pechos al descubierto frente a los que sujetaba una bandeja.
Uno a uno nos corrimos en su boca y ella iba mostrando su lengua vacía para demostrar que se tragaba nuestro semen.
Caescepidant23 / 24:34 /
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Categorías: Fetiches.