Me tiro a una paciente inocente bajo falsos pretextos.

Ser un médico respetable hace que las pacientes confíen en ti y suelen seguir tus instrucciones sin hacer muchas preguntas.
Una joven japonesa acudió a mi consulta y aproveché su inocencia para manosearle las tetas con la excusa de auscultarle.
Le pedí que me hiciera una paja para comprobar su habilidad motriz y le comí el coño en la camilla antes de tirármela. ¡Menuda pardilla!
jacobof81 / 35:03 /
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Categorías: Porno Japonés.